29 de mayo de 2013

Entrenadores y liderazgo ¿siempre van unidos?.

Cuando nos preguntamos por las cualidades que ha de tener un entrenador exitoso parece que existe una clara coincidencia en señalar que una de las más importantes es el liderazgo.
 
Pero ¿qué es el liderazgo?

Si bien es un tema que ha despertado un gran interés no sólo en el ámbito deportivo sino también en el gerencial, político, etc., no existe una definición única del mismo. De hecho, Stogdill (1974), uno de los autores que más ha estudiado el tema, señaló que “existen tantas definiciones de liderazgo como personas que han tratado de definirlo”.

De acuerdo con Hernández y Canto (2003), esta diversidad de aproximaciones puede ser debida al tamaño del contexto social sobre el que se ejerce el liderazgo. Las definiciones referidas a líderes de grandes grupos como por ejemplo, el presidente de un país o de una empresa multinacional, se centran en el carisma o en la consecución de objetivos por parte del grupo. En cambio, cuando se refieren a líderes de grupos pequeños, como ocurre con los entrenadores, las definiciones ponen el énfasis en la relación entre éste y el grupo o la influencia mutua.

En ese sentido, por ejemplo, Barrow (1977) considera que el liderazgo es “el proceso conductual de influencia entre individuos y grupos en el logro de sus objetivos”. Weinberg y Gould (1996) especifican que un líder “es aquel que conoce las metas del grupo, proporcionándoles la dirección y los recursos necesarios a los miembros del grupo para alcanzar las metas establecidas”.
 
Según estas definiciones, para que un entrenador sea un líder ha de:

-       Establecer unos objetivos claros y realistas.

-       Dirigir a los miembros del grupo hacia la consecución de esos objetivos.

-       Potenciar aquellas virtudes de los miembros del grupo que permitan obtener las metas.

-       Gestionar las dificultades y obstáculos que se produzcan en el camino de tal manera que pueda garantizarse la consecución de esos objetivos.
 
Pero, ¿todos los entrenadores son líderes?

2 de abril de 2013

Las imágenes mentales en el deporte.

Hace unos meses hablábamos de la importancia del lenguaje interior del deportista y de cómo guía su conducta. Pero el pensamiento no sólo está compuesto de palabras, también puede estar compuesto por imágenes. Incluso, cómo señalan O´Connor y Seymour en su libro de Introducción a la PNL (1990), cuando pensamos en algo utilizamos nuestros sentidos internamente. Así, cuando un deportista recuerda su última actuación piensa en lo que vio, escuchó o sintió durante la misma, es decir, reexperimenta información en la forma sensorial en que la percibió en ese momento. Por ejemplo, hace un par de jornadas en la NBA, Miami Heat consiguió la victoria con un triple en el último segundo de Chris Bosh. Si pidiéramos a este jugador que recordara esa jugada, quizás volvería a experimentar la sensación de estar solo frente a la canasta, de mirar a su compañero y que éste le pasara el balón. Sentir que, al recibirlo, automáticamente sus rodillas se flexionaban y armaba el brazo, y todo ello sin dejar de mirar a canasta y al ver entrar el tiro, escuchar cómo la grada lo celebraba.
 
Si bien la mayoría de deportistas recuerdan actuaciones pasadas a través de las imágenes, no todos las usan para mejorar su rendimiento. ¿Por qué?

13 de febrero de 2013

La personalidad del entrenador.

En cualquier deporte, el entrenador es una pieza fundamental. Su misión consiste en que su/s deportista/s consigan rendir al máximo. Y para ello, no sólo ha de tener un gran conocimiento del deporte en cuestión, sino que ha de conseguir una buena sintonía con ellos. Cuando un entrenador consigue aunar estas cualidades, hablamos de un entrenador de éxito.
Pero, ¿qué características personales pueden favorecer el éxito de un entrenador?.

En primer lugar, hablaremos de las características motivacionales por ser el motor que empuja a las personas a realizar acciones. En mi opinión, los entrenadores de éxito se caracterizan por tener una alta implicación en la misión que llevan a cabo. Posiblemente porque les gusta, disfrutan con ello y por tanto, se esfuerzan por conseguirlo. En otras palabras, están motivados intrínsecamente.

No obstante, el éxito no sólo depende de lo motivados que estén, necesitan tener ciertos recursos mentales. Entre otros, la capacidad de planificación. Es decir, una vez que está clara la meta, hay que saber qué hacer para conseguirla y en cuanto tiempo. Para ello, ha de atender muchas variables a la vez (i.e., al planificar la temporada de un tenista, hay que analizar en cuantos torneos va a participar, cuáles son más relevantes, en qué tipo de pista se van a celebrar, cuando descansar, etc)  y analizarlas, por lo que también es necesario tener capacidad atencional y analítica. En este sentido, tampoco puede olvidar la posible presencia de obstáculos, ha de preverlos y anticipar posibles soluciones (i.e., varios partidos importantes en poco tiempo, lo que puede generar poco descanso en ese período y favorecer la presencia de lesiones). Sin embargo, no siempre se pueden anticipar todas las dificultades por lo que es conveniente que el entrenador posea cierta capacidad de reacción y de adaptación a la nueva situación (i.e., lesión de un jugador del equipo el día previo a un partido).

9 de enero de 2013

¿Competir o cooperar?

Muchos entrenadores de equipos deportivos se han planteado en algún momento de su carrera que era mejor para el rendimiento de su equipo fomentar un ambiente competitivo o cooperativo.

Esta pregunta ha sido objeto de estudio desde hace bastante tiempo en el mundo del deporte. Los primeros estudios se realizaron a finales del siglo XIX. Concretamente, Triplett (1898) observó que los ciclistas iban más rápido cuando corrían con o contra otro ciclista que cuando lo hacían solos contra el reloj.

13 de diciembre de 2012

La calidad de servicio en el ámbito deportivo.

En el artículo de este mes trataremos la calidad de los servicios deportivos. Un tema que no es específico de la psicología deportiva, pero que resulta fundamental para la mejora y progresión del deporte como sector importante dentro de la economía española así como para su mayor profesionalización.

Desde hace unos años, el mundo del deporte ha experimentado un notable crecimiento. Cada vez son más las personas que realizan actividades deportivas, ya sea a nivel recreativo, competitivo o formativo, lo que ha multiplicado el número de empresas que ofrecen servicios deportivos. Esto, unido a las dificultades económicas que estamos afrontando, hace que los gestores deportivos busquen la excelencia empresarial que les permita diferenciarse de la competencia y, para ello, la calidad supone una herramienta fundamental para conseguirlo.

Pero ¿qué es la Calidad de servicios?.

19 de noviembre de 2012

El lenguaje interior del deportista.

En artículos anteriores comentamos que una de las características que tiene que tener un deportista de alto rendimiento es la orientación de logro. En el presente artículo, hablaremos de la importancia del lenguaje interior, es decir, lo que se dice el deportista.

Y es que, en función de lo que pensamos, actuamos. Nuestro pensamiento guía nuestra conducta. Cuando los deportistas toman conciencia de esto, tienen más posibilidades de mejorar su rendimiento. ¿Por qué? Porque toman el control de sí mismos. Sus actuaciones ya no son fruto de la mala o buena suerte, de estar en racha o no, depende de ellos mismos.

Un ejemplo claro de esto, se pudo ver en una de las patinadoras que compitió este pasado fin de semana en el Trophee Bompard. En una de las piruetas, la patinadora cometió un error y ésta centró su pensamiento en él, de tal manera que al hacer una pirueta similar volvió a fallar.  Fueron unos segundos en donde la patinadora no controló su diálogo interior, dejó que su atención se centrara en el error pasado, no en seguir adelante y eso produjo más errores.

Pero ¿qué características ha de tener el lenguaje interior del deportista?.

25 de octubre de 2012

La actitud en pista: expresando emociones.

En artículos anteriores, comentábamos la influencia de las emociones en los procesos cognitivos de los deportistas, es decir, cómo afecta a lo que piensan, recuerdan, deciden, etc.
En este nuevo artículo, nos centraremos en la influencia de las emociones en la conducta de los deportistas o, dicho de otro modo, en la forma de comportarse. Y es que, en función de nuestro estado emocional nuestra conducta varía. De hecho, si somos un poco observadores podremos darnos cuenta de si un determinado deportista está nervioso, triste, contento, etc.
Pero, ¿en qué aspectos tenemos que fijarnos?.

20 de septiembre de 2012

Características del deportista: ORIENTACIÓN AL LOGRO.

Cada vez que vemos o escuchamos en los medios de comunicación los éxitos de nuestros deportistas nos planteamos ¿por qué triunfan ahora y antes no?, ¿de qué pasta están hechos?, ¿qué características les hacen tener éxito?. Uno de los aspectos que más les caracteriza y que ha sido objeto de más estudios tiene que ver con el aspecto motivacional, y más concretamente, con la motivación de logro.

14 de agosto de 2012

Afición y deportistas: El contagio emocional.

Con la emoción metida todavía en el cuerpo por la final olímpica entre España y USA de basket empieza este artículo relativo a cómo determinados deportistas, determinadas ocasiones permiten que afición y deportistas puedan compartir por unos instantes las mismas emociones a pesar de estar a miles de kilómetros.

Los últimos metros de David Cal, las carreras de Mireia Belmonte, las actuaciones del equipo de sincronizada, de los taekwondistas… nos han subido la adrenalina y nos han hecho sentir una tremenda alegría. Y al contrario, la cara de Pau al ver que se le escapaba la tan ansiada medalla de oro, los jugadores de balonmano con el gol encajado en el último segundo o el gesto abatido de la esgrimista surcoreana después de perder su combate de forma polémica nos han hecho sentir tristeza.

De acuerdo con Iacoboni (2009) podemos experimentar emociones similares a las que están sintiendo los deportistas en esos momentos gracias a las neuronas espejo. Cuando nos ponemos delante del televisor para ver a los deportistas luchar y esforzarse por conseguir sus metas, vemos sus expresiones faciales, sus gestos y sus posturas; nuestras neuronas espejo se activan, lo que posibilita una simulación automática de las expresiones faciales de otros, y envían señales al sistema límbico, que nos permite sentir las emociones asociadas con las expresiones faciales observadas.

En ese momento, de forma no reflexiva, imitamos sus expresiones faciales, sincronizamos nuestro cuerpo, sentimos su tristeza, alegría, dolor… En definitiva, nos contagiamos de las emociones experimentadas por otros, lo que supone que por un instante, miles e incluso millones de personas compartan un mismo sentimiento.

13 de julio de 2012

Las emociones en el deportista.

Continuamente se habla de la importancia de las emociones en el trabajo, en las relaciones sociales, en la vida familiar, a la hora de consumir, etc. Igualmente en el deporte, las emociones juegan un papel muy relevante, ya que pueden mejorar o perjudicar el rendimiento del deportista.

Tradicionalmente, todo lo relacionado con lo afectivo se ha dejado de lado ya que se consideraba que era un rasgo de debilidad y que entorpecía la ejecución. Recientemente, la investigación realizada sobre afecto y emociones ha puesto de manifiesto que no sólo no hay que apartarlo sino que además es conveniente gestionarlo y manejarlo para conseguir sus beneficios. De hecho, se ha encontrado que el afecto influye en distintos procesos cognitivos como son la atención, la memoria, la toma de decisiones así como en el procesamiento de la información. Así, las emociones negativas favorecen un procesamiento más sistemático y detallado, que requiere mayor esfuerzo cognitivo. Por el contrario, las emociones positivas tienden a promover un modo de procesamiento más esquemático, superficial y rápido, basado en la utilización de “heurísticos”.

No obstante, los efectos de la emoción sobre los procesos cognitivos son complejos y dependen de múltiples factores, relacionados tanto con la intensidad y la naturaleza de la emoción como con las características de la tarea.

Pero, ¿cómo influyen las emociones en el deportista?.